Mango la Fruta es el trío que integran S3ma, Emere Euilio y D Goachim, que despliega música urbana fusionada con folclore y rock. Las letras de sus temas abordan los nuevos territorios de la ciudad y sus personajes. “Limao” es un ejemplo, con un recorrido por las distintas tribus que pueblan las calles tucumanas, que concluyen en un mismo lugar, y que están conectadas pese a ser distintas.

Esta es la descripción de la canción que realiza para LA GACETA Mauro Cena, el director del videoclip que se hizo a partir del tema y que resultó ganador en su categoría en el reciente festival Tucumán Cine Gerardo Vallejo.

El realizador audiovisual es uno de los fundadores de la productora Manda, con la cual filmó la producción vencedora del concurso que se abrió este año, reservado a filmaciones hechas en la provincia.

- ¿Cómo surgió el proyecto?

- Nació en la mesa de un bar, en avenida Mitre y Santa Fe, al donde hombres juegan al dominó y toman whisky. Matías Minahk, quien es el productor del videoclip y hermano de uno de los Mango la Fruta, me invita a participar. Era el 28 de diciembre de 2019, solo había 200 y pico de casos de covid-19 en todo el mundo y ninguno en Tucumán, y escucho la maqueta del tema producido por Javier Nadal Testa mientras me traen un cortado en jarra. Mi proceso creativo es muy intuitivo y confío en las primeras imágenes que aparecen en mi cabeza: esta vez fue alguien tirado en la calle. Los Mango son muy creativos también, y en menos de lo que dura una batalla de gallos teníamos un guión gigante, distintas locaciones, 1.000 personas. “Esta idea es muy cara”, les advierto; “tenemos $10.000” me contestan, “Consigan $15.000, lo hacemos en una sola locación, al aire libre sin usar luces y con gente amiga”. Y listo.

- ¿Qué distingue tu videoclip que lo hizo ganador?

- Quizás tres cosas. Tiene una buena producción, tanto por parte de ellos como de la productora audiovisual Manda; el buen ojo de Fran Rivadeo desde la cámara; y mucha pasión por parte de todas las personas que participaron del proyecto, hasta de Uqui que esperó dos horas para pasar un segundo en bici, pero a mí me parecía fundamental esa escena en ese momento, porque si no dejaba un bache. Cada vez que la veo me lo reclama y se ríe que la gente la ve en los créditos y no la encuentra en el video.

- ¿Cuál es el código propio que tiene el género?

- No sé si tiene un código propio, pero en esta era virtual lo atraviesa como un fuerte replanteo y reconstrucción del lenguaje, que ya se manifiesta en la juventud. Y que también puede ser percibido como ajeno; quizás en estos tiempos no haya que preguntarse demasiadas cosas.

- El jurado elogió la utilización de pocos recursos al máximo, ¿la imaginación se despierta con la necesidad?

- Con U$S 1 millón te aseguro que también se me despierta la imaginación. La devolución del jurado fue muy atinada y te aseguro que todas las personas nominadas sabemos que nuestros videoclips no llegan al nivel de una producción mainstream , y no por falta de talento ni de ideas, sino por falta de inversiones y por falta de público tucumano que banque y milite a los y las artistas de la provincia. Hacen falta inversiones para generar audiencia y audiencia para generar inversiones: los videoclips están pagados por las mismas bandas que a su vez tienen que tener otros trabajos para poder costear su arte, para que luego lo suban a sus plataformas y tengan 1.500 reproducciones. ¡Hay un millón y medio de personas en la provincia! Eso habla que hay una mirada muy puesta hacia afuera, no es una cuestión de algoritmo ni de gustos, ni de talento, es una cuestión de no ser tan críticos con nuestra propia gente, con nuestra manera de hablar, con nuestra manera expresarnos, de comunicar… Y sobre todo, es una cuestión de que alguien me despierte la imaginación con U$S 1 millón.

- ¿Dónde lo grabaron y cuánto tiempo demoraron?

- Se grabó en el puente de la Córdoba y Suipacha en un día, tres días de preproducción y una semana de postproducción, más o menos.

- ¿Qué implica este premio?

- Este premio es un hermoso reconocimiento, una profunda alegría y, sobre todo, valoro la competencia en general, que da ventana a un montón de videoclips.

- ¿Es importante que el videoclip empiece a ser valorado con competencias específicas como está ocurriendo ahora?

- En competencias específicas, no específicas, en los hogares... Es importante que las producciones tucumanas de cualquier índole sean valoradas, que haya público que las acompañe, las comparta y se las tatúe en el pecho si es necesario.

- ¿Hay un reconocimiento al género?

No soy músico, pero interpreto que este género es una búsqueda constante, disruptiva, que a gran escala es reconocido mundialmente pero, uno como espectador adulto, siempre está a un artista nuevo de no entender nada de lo que está pasando.

- ¿Está desarrollándose en Tucumán?

- Siempre, todo pasa en Tucumán como en el resto del mundo.